El contrato de una hipoteca

Lógicamente una cuota de hipoteca es, por definirlo de manera simple, el pago fraccionado derivado por el contrato de una hipoteca. El contrato de una hipoteca deviene en una serie de derechos y obligaciones contempladas por la ley, entre ellos figuran determinados conceptos incluidos en el acuerdo aun cuando no figuren explícitamente:
Según la legislación vigente la hipoteca se extiende a las accesiones naturales, a las mejoras y al importe de las indemnizaciones concedidas o debidas al propietario por razón de los bienes hipotecados.
De acuerdo lo anterior resultan también hipotecados siempre que correspondan al propietario las mejoras que consistan en nuevas plantaciones, obras de riego o desagüe, obras de reparación, seguridad, transformación, comodidad, adorno o elevación de los edificios y cualesquiera otras semejantes que no consistan en agregación de terrenos, excepto por accesión natural, o en nueva construcción de edificios donde antes no los hubiere.
Por otro lado también resultan hipotecadas las indemnizaciones concedidas o debidas al propietario de los inmuebles hipotecados por razón de éstos, siempre que el siniestro o hecho que las motivare haya tenido lugar después de la constitución de la hipoteca y, asimismo, las procedentes de la expropiación de los inmuebles por causa de utilidad pública. Si cualquiera de estas indemnizaciones debiera hacerse efectiva antes del vencimiento de la obligación asegurada y quien haya de satisfacerlas hubiere sido notificado previamente de la existencia de la hipoteca, se depositará su importe en la forma que convengan los interesados o, en defecto de convenio, en la establecida en los artículos 1176 y siguientes del Codigo Civil.